Un monstruo tiene un problema: NO SABE QUE ES UN MONSTRUO. Bah!, en verdad ese no es su problema, es el nuestro. Lo que a él lo preocupa en toda esta historia es que no sabe cómo deletrear su nombre.
Ya salió LETRA POR LETRA. Un libro acerca de la autopercepción y los desafíos de la comunicación.